Siempre vuelvo a la misma mierda. Aparte de dañarme yo misma, lastimo, hago sentir mal, preocupo o lo que sea a los que me rodean. Odio eso, les juro. Creo que me preocupa más el hecho de preocupar a mi entorno que lo que me pasa o me pueda llegar a pasar a mi misma.
En resumidas palabras discutí con alguien a quien adoro, por una pavada en sí. No se porque estábamos peleando, así en joda, con otros amigos en el colegio y él se metió y me dijo 'uh para flaca'. En el momento lo tomé como un boludeo como una casa a esa palabra, flaca. Y me empezó a porfiar que estaba bien con mi cuerpo y la misma mierda de siempre. Increíble pero si, terminamos discutiendo, serios. Nos quedamos unos minutos sin hablarnos y nos fuimos, cada uno para su casa.
Me jode que por estar mal conmigo misma, me tome las cosas tan a pecho y cometer idioteces como estas. Encima con lo que me cuesta pedir perdón, entender que me equivoco, todo, no le dije ni chau. Y si, esto pasó a las 17:30 y son las 23:00 y sigo pensando en lo que pasó.
No cené casi nada prácticamente. Tengo ansias por sentir el frío del ayuno. Explico, si pasas días sin comer, o comiendo poco, empezas a sentir un frío, no por el clima precisamente. Es un frío más bien interior. Un frío vacío, que una sola vez en mi vida conseguí sentir, hace unos tres meses.
Estábamos terminando las vacaciones de verano. Me acuerdo que había pasado toda la tarde con Matias en el parque. Lo único que "comí" en toda esa tarde fue una botella de Coca Cola Light. Mientras estuve con él no sentí ni frío, ni hambre, nada. Lo amaba casi tanto como amaba mi deseo de adelgazar, sea como sea. Esa noche cuando volví a casa y me acosté a dormir sentí el frío del que hablo. Seguro creen que era un frío incómodo, insoportable. Pero no, o al menos yo lo disfruté.
Pero bueno, eso pasó hace mucho y no dañe a nadie con eso supongo. Lo que me preocupa es haber tratado mal a mi amigo hoy por una boludes. Mañana le debo una explicación, una charla, unas disculpas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario